10) La Nueva Jerusalén
El hogar eterno de los salvos
El Apocalipsis termina con una visión gloriosa de la Nueva Jerusalén, el hogar eterno de los salvos. Después de todas las profecías de juicio, Dios presenta la esperanza final: vivir para siempre con Él.
La Ciudad Santa
¿De dónde desciende la Nueva Jerusalén?
¿A qué es comparada la ciudad?
Dios con los Hombres
¿Dónde habitará Dios?
¿Qué enjugará Dios?
¿Qué no existirá más?
“La Nueva Jerusalén será el hogar eterno de los redimidos. Allí no habrá más pecado, ni muerte, ni dolor. Dios habitará con Su pueblo para siempre.” — Elena G. de White, El Gran Conflicto, p. 676
La Belleza de la Ciudad
¿De qué están hechos los muros de la ciudad?
¿De qué están hechas las puertas de la ciudad?
¿Por qué no hay templo en la ciudad?
El Río y el Árbol de la Vida
¿Qué procede del trono de Dios?
¿Quién podrá entrar en la ciudad?
¿Y Ahora?
La Nueva Jerusalén es nuestra esperanza:
- Dios con nosotros: Él habitará con Su pueblo
- Sin más dolor: La muerte y las lágrimas no existirán más
- Belleza indescriptible: Oro, perlas, piedras preciosas
- Vida eterna: Acceso al árbol de la vida
Mi Decisión
Deseo habitar en la Nueva Jerusalén con Dios para siempre. Acepto a Jesús como mi Salvador y elijo guardar Sus mandamientos para tener derecho al árbol de la vida. Espero con esperanza el cumplimiento de esta promesa gloriosa.