6) Las 2300 Tardes y Mañanas
La profecía de tiempo más larga de la Biblia
La profecía de las 2300 tardes y mañanas es la profecía de tiempo más larga de la Biblia. Revela cuándo el santuario celestial sería purificado y señala eventos cruciales en el plan de salvación.
La Pregunta de los Santos
¿Qué pregunta fue hecha en la visión de Daniel 8?
¿Cuál fue la respuesta dada?
El Principio Día-Año
En las profecías apocalípticas, ¿qué representa un día profético?
¿Cuántos años son 2300 días proféticos?
“Miller llegó a saber que un día en la profecía simbólica representa un año.” — Elena G. de White, El Conflicto de los Siglos, p. 324, párr. 1.
Este principio, apoyado por Números 14:34 y Ezequiel 4:6, permite comprender los 2.300 días proféticos como 2.300 años.
La Conexión con Daniel 9
¿Qué no entendió Daniel después de la visión del capítulo 8?
¿Quién vino a explicar lo que Daniel no entendió?
Las 70 semanas se entienden como qué en relación con los 2300 años?
El Punto de Partida
¿Cuándo comenzaron las 70 semanas (y los 2300 años)?
Si los 2300 años comenzaron en 457 a.C., ¿cuándo terminaron?
“Por consiguiente los 2.300 días de Daniel 8:14 terminaron en 1844.” — Elena G. de White, El Conflicto de los Siglos, p. 328, párr. 4.
Elena G. de White relaciona este cálculo con el decreto de Artajerjes, en 457 a.C., y con la conclusión de los 2.300 años en 1844. En otro capítulo, explica que en ese momento Cristo entró en el lugar santísimo del santuario celestial para realizar la obra final de expiación antes de Su venida. Véase Elena G. de White, El Conflicto de los Siglos, p. 421.
¿Qué debería suceder en 1844?
¿Y Ahora?
La profecía de los 2300 años es crucial:
- Profecía más larga: Abarca más de 2 milenios
- Punto de partida claro: 457 a.C., el decreto de Artajerjes
- Término en 1844: Inicio de la purificación del santuario celestial
- Juicio investigativo: Cristo ministra como Sumo Sacerdote
Mi Decisión
Comprendo que la profecía de los 2300 años señala a 1844 como el inicio del juicio investigativo en el santuario celestial. Deseo estar preparado para este tiempo solemne, confiando en la intercesión de Jesús, mi Sumo Sacerdote.