6) Cómo Guardar el Sábado Hoy
Principios prácticos para la observancia del sábado - Qué hacer y evitar, y las bendiciones del descanso
Has estudiado el origen del sábado, has visto que está en la ley de Dios, que Jesús lo guardó, que no fue abolido en el Nuevo Testamento, y que el cambio al domingo no tiene base bíblica. Ahora surge la pregunta práctica: ¿cómo guardar el sábado hoy? Esta lección final ofrece principios bíblicos para una observancia significativa y alegre.
¿Cuándo Comienza y Termina el Sábado?
El cálculo bíblico del día es de anochecer a anochecer. Por lo tanto, el sábado comienza el viernes al anochecer y termina el sábado al anochecer.
La preparación para el sábado debe ocurrir ANTES de que comience. El viernes es tradicionalmente llamado “día de preparación” — tiempo para limpiar la casa, preparar alimentos y tener todo listo para el descanso.
“Antes que el sol se ponga el viernes, la mente debe estar alejada de los asuntos mundanos. Todo pensamiento secular debe ser descartado.” — Elena G. de White, Testimonios para la Iglesia, vol. 6, p. 355
¿Qué Hacer en el Sábado?
¡El sábado no debe ser una carga, sino un deleite! Es el mejor día de la semana — tiempo especial con Dios, la familia y la comunidad de fe.
Actividades apropiadas para el sábado:
- Adoración: Ir a la iglesia, participar en el culto ()
- Estudio de la Biblia: Individual y en familia
- Comunión: Tiempo con hermanos en la fe
- Naturaleza: Apreciar la creación de Dios
- Obras de misericordia: Visitar enfermos, ayudar necesitados
- Descanso: Físico, mental y espiritual
¿Qué Evitar en el Sábado?
Actividades a evitar:
- Trabajo secular: Profesión, negocios, compras
- Entretenimiento mundano: TV secular, deportes profesionales
- Conversaciones seculares: Negocios, política, chismes
- Actividades que apartan el enfoque de Dios
Jesús enseñó que las obras de necesidad y misericordia son apropiadas en el sábado. Los médicos y enfermeros pueden trabajar en emergencias. Los animales deben ser cuidados. Las personas necesitadas deben ser ayudadas.
El Sábado en Familia
¡El sábado es para TODOS — incluyendo empleados, visitantes y animales de trabajo! Es una bendición universal, no un privilegio de pocos.
“El sábado debe hacerse tan interesante para nuestros hijos que vean su llegada con placer.” — Elena G. de White, El Hogar Adventista, p. 536
Ideas para el sábado en familia:
- Culto especial con músicas e historias
- Caminar en la naturaleza
- Visitar miembros ancianos o enfermos
- Juegos bíblicos y actividades educativas
- Comida especial en comunión
Las Bendiciones del Sábado
Bendiciones del sábado:
- Descanso físico: Recuperación semanal del cuerpo
- Paz mental: Pausa de las preocupaciones
- Comunión con Dios: Tiempo dedicado a la relación
- Fe fortalecida: Estudio y adoración
- Unidad familiar: Tiempo de calidad juntos
- Identidad: Nos recuerda quiénes somos y quién es Dios
¡El sábado fue instituido antes del pecado y continuará después de que el pecado sea eliminado! En la tierra nueva, de sábado en sábado, todos los redimidos adorarán al Señor!
Comenzando a Guardar el Sábado
Si estás comenzando a guardar el sábado:
- Comienza con preparación: Organízate el viernes
- Recibe el sábado: Momento especial al anochecer
- Ve a la iglesia: Encuentra una comunidad que guarde el sábado
- Sé intencional: Planifica actividades espirituales
- No seas legalista: El sábado es deleite, no carga
- Despídete del sábado: Cierra con gratitud al anochecer
“El sábado es una prenda de amor, una señal de Su poder creador, una prueba de Su poder restaurador.” — Elena G. de White, Testimonios para la Iglesia, vol. 6, p. 350
¿Y Ahora?
El sábado es un regalo de Dios para ti:
- Es una invitación: Dios quiere pasar tiempo especial contigo
- Es un memorial: Nos recuerda que Él es tu Creador
- Es una señal: Marca Su pueblo como perteneciente a Él
- Es un deleite: No una carga, sino una bendición
- Es eterno: Será guardado para siempre en la tierra nueva
Acepta la invitación. Entra en el descanso de Dios.
Acepto el sábado como un regalo de Dios para mi vida. Deseo guardar el séptimo día conforme la Biblia enseña — de anochecer a anochecer — como un día de adoración, descanso y comunión. Me comprometo a hacer del sábado un deleite, no una carga, y a prepararme adecuadamente para recibirlo cada semana.
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