1) La Institución del Matrimonio
El origen divino del matrimonio en el Edén - Propósito, definición y el pacto sagrado
El matrimonio no es una invención humana ni una construcción social que evoluciona con el tiempo. Es una institución divina, creada por Dios en el Edén, antes de la entrada del pecado. Comprender el origen del matrimonio nos ayuda a entender su propósito y sus límites.
La Creación del Matrimonio
El matrimonio fue creado por Dios en el Edén, cuando todo aún era “muy bueno”. Esto significa que el matrimonio forma parte del plan original y perfecto de Dios para la humanidad, no una concesión al pecado.
La palabra hebrea “ezer” (ayuda) no implica inferioridad. La misma palabra se usa para Dios como nuestra “ayuda” (). La mujer fue creada como compañera y complemento, no como sierva.
“Eva fue creada de una costilla tomada del lado de Adán, significando que no debería dominarlo como cabeza, ni ser pisada bajo sus pies como inferior, sino estar a su lado como igual, ser amada y protegida por él.” — Ellen G. White, Patriarcas y Profetas, p. 46
El Primer Matrimonio
Dios fue el oficiante del primer matrimonio. Creó a Eva, la llevó a Adán, y los unió. Esto revela que el matrimonio es una institución divina, no meramente humana.
La exclamación de Adán expresa alegría, reconocimiento y unión. Eva no era una extraña, sino parte de él — “hueso de mis huesos, carne de mi carne”.
La Definición Bíblica del Matrimonio
La fórmula bíblica del matrimonio implica tres elementos:
- Dejar: establecer una nueva unidad familiar
- Unirse: compromiso público y permanente
- Una sola carne: intimidad física, emocional y espiritual
El estándar original de Dios es la monogamia: un hombre y una mujer. Aunque la poligamia se registra en la Biblia, siempre trajo problemas y nunca fue el ideal divino.
El Matrimonio Como Pacto
El matrimonio no es un mero contrato que pueda rescindirse: es un pacto. En el mundo bíblico, los pactos eran sagrados, involucraban a Dios como testigo, y eran compromisos de por vida.
“El vínculo de la familia es el más íntimo, el más tierno y sagrado de cualquier otro en la tierra. Fue designado para ser una bendición a la humanidad.” — Ellen G. White, El ministerio de curación, p. 356
El Matrimonio Como Reflejo de Cristo y la Iglesia
El matrimonio humano es un reflejo de la relación entre Cristo (el novio) y la Iglesia (la novia). Esto eleva el matrimonio a un nivel sagrado; no es meramente una conveniencia social, sino un símbolo del amor redentor de Dios.
Y Ahora?
Comprender el origen divino del matrimonio transforma nuestra perspectiva:
- El matrimonio es sagrado: No debemos tratarlo levianamente ni redefinirlo según nuestra conveniencia.
- Dios está presente: Él es testigo del pacto matrimonial y desea bendecir a las parejas.
- Hay un estándar: Un hombre y una mujer, en compromiso vitalicio, es el plan de Dios.
- El matrimonio apunta a Cristo: Nuestra unión refleja el amor de Jesús por la Iglesia.
Acepto que el matrimonio es una institución divina creada por Dios. Reconozco Su estándar: un hombre y una mujer en un pacto vitalicio. Deseo honrar el matrimonio como algo sagrado y, si estoy casado(a), tratar a mi cónyuge como compañero(a) dado(a) por Dios.