2) Principios para un Matrimonio Feliz
Amor, respeto, comunicación y los roles bíblicos para una unión bendecida
Dios no solo instituyó el matrimonio: nos dio principios para que sea una fuente de bendición y alegría. Los matrimonios felices no suceden por casualidad; se construyen diariamente sobre fundamentos bíblicos sólidos.
El Fundamento: Amor Sacrificial
El estándar para el amor del marido es Cristo: amor sacrificial, incondicional, que busca el bien del otro incluso a costa de sí mismo. Este no es un amor basado en sentimientos, sino en compromiso.
“Ni el marido ni la esposa deben pensar en ejercer gobierno arbitrario el uno sobre el otro. No intenten forzarse mutuamente a ceder a vuestros deseos. No podéis hacer esto y retener el amor el uno del otro.” — Ellen G. White, El hogar adventista, p. 118
El Papel del Respeto
Mientras que los maridos son instruidos a amar, las esposas son instruidas a respetar. ¡Esto no significa que las esposas no deben amar o los maridos no deben respetar! Ambos son importantes, pero la Biblia enfatiza la necesidad principal de cada uno.
Note que Efesios 5:21 dice: “Sujetándose UNO A OTRO en el temor de Cristo.” ¡La sumisión es mutua! El marido “se somete” sacrificándose por su esposa; la esposa “se somete” respetando el liderazgo de su marido.
Comunicación y Conflicto
Los conflictos son inevitables; lo que importa es cómo los resolvemos. No debemos dejar que los problemas no resueltos se acumulen. Resolver antes de dormir previene que la amargura eche raíces.
“Las palabras suaves, las miradas alegres, las expresiones de amor, son tan necesarias para la felicidad familiar como la comida y la ropa lo son para los niños.” — Ellen G. White, El hogar adventista, p. 434
Intimidad en el Matrimonio
La intimidad sexual dentro del matrimonio es pura y bendecida por Dios. El libro de Cantares celebra el amor romántico y físico entre marido y mujer.
El Matrimonio y la Fe
Los matrimonios entre creyentes e incrédulos a menudo resultan en conflictos sobre prioridades, crianza de los hijos y estilo de vida. Dios aconseja que nos casemos “solo en el Señor” ().
“Si ambos cónyuges son verdaderamente cristianos, habrá armonía en el hogar… Orarán juntos y buscarán juntos la orientación divina en todas sus decisiones.” — Ellen G. White, El hogar adventista, p. 94
Y Ahora?
Principios para aplicar hoy:
- Maridos: Amen sacrificialmente. Pregúntense “¿qué puedo hacer por ella hoy?”
- Esposas: Respeten genuinamente. Honren a su marido con palabras y hechos
- Ambos: Comuníquense con amabilidad. Eviten palabras destructivas
- Ambos: Resuelvan conflictos rápidamente, no dejen que el sol se ponga sobre su ira
- Ambos: Cultiven intimidad: física, emocional y espiritual
- Ambos: Coloquen a Dios en el centro. Oren juntos, estudien juntos
Deseo construir mi matrimonio (presente o futuro) sobre principios bíblicos. Me comprometo a amar/respetar a mi cónyuge, comunicarme con amabilidad, cultivar intimidad, y mantener a Dios en el centro de nuestra relación.