1) El Origen del Sábado
La creación del sábado en el Edén - Por qué Dios descansó y santificó el séptimo día
¿De dónde vino el sábado? Muchos piensan que fue una invención judía, dada sólo a Israel. Pero la Biblia revela que el sábado es mucho más antiguo — fue establecido en la semana de la creación, antes de que existieran judíos, antes del pecado, y antes de cualquier ley escrita.
El Sábado en la Creación
El sábado no comenzó con Moisés o con Israel — comenzó en la creación. Esto significa que el sábado es una institución universal, creada para toda la humanidad, no solamente para los judíos.
Dios no descansó porque estuviera cansado: ¡Es omnipotente! El descanso divino fue un acto proposital de cesación de Su obra creativa y de establecer un patrón para la humanidad.
“El sábado fue dado a toda la humanidad para conmemorar la obra de la creación. Al santificar el séptimo día, Dios lo separó como memorial de Su obra creadora.” — Elena G. de White, El Deseo de Todas las Naciones, p. 283
Las Tres Acciones de Dios
Dios hizo tres cosas específicas:
- Descansó: Cesó Su obra creativa
- Bendijo: Declaró este día especial
- Santificó: Lo separó para un propósito sagrado
“Santificar” significa “separar para uso sagrado”. Dios separó el séptimo día de los otros seis, dándole un propósito especial — comunión con Él.
El Sábado Antes del Sinaí
El incidente del maná (Éxodo 16) ocurrió ANTES de la entrega de los Diez Mandamientos (Éxodo 20). Dios ya esperaba que Israel guardase el sábado — el mandamiento formal vino después.
Durante 40 años, Dios hizo un milagro semanal: maná en doble cantidad el viernes (que no se echaba a perder) y ningún maná en el sábado. Esto enseñaba a Israel sobre la santidad del día.
El Sábado es Universal
Jesús dijo: “El sábado fue hecho por causa del hombre”, no “por causa del judío”. El sábado fue creado en la semana de la creación cuando solo había Adán y Eva — ningún judío existía. Es un presente para toda la humanidad.
Abraham, el ancestro de los judíos, vivió cerca de 2.000 años después de la creación. ¡El sábado existía milenios antes de que existiera cualquier pueblo judío!
“El sábado no fue dado solamente para Israel, sino para el mundo. Había sido instituido en el Edén, y, como los demás preceptos del Decálogo, es de obligación permanente.” — Elena G. de White, El Deseo de Todas las Naciones, p. 283
¿Y Ahora?
El origen del sábado tiene implicaciones importantes:
- No es una invención judía: Fue creado para toda la humanidad
- Antecede al pecado: No es una restricción, sino una bendición original
- Es memorial de la creación: Nos recuerda que Dios es nuestro Creador
- Forma parte del orden creado: Como el matrimonio (también del Edén)
Si Dios creó el sábado al principio para bendecir a la humanidad, ¿por qué lo abandonaríamos?
Reconozco que el sábado fue instituido por Dios en la creación, antes de la existencia de judíos o de cualquier ley escrita. Es un presente divino para toda la humanidad, y deseo comprender mejor su propósito y relevancia para mi vida.