5) Tres Personas, Un Dios
Cómo entender la Trinidad - Textos clave, analogías y el misterio de la unidad divina
En las lecciones anteriores, vimos que la Biblia enseña claramente: hay un solo Dios, y ese único Dios existe en tres personas — Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pero ¿cómo es posible? En esta lección, examinaremos los textos que revelan la Trinidad en acción y exploraremos formas de comprender este misterio divino.
La Trinidad en Textos Clave
Observe que Jesús dijo “en nombre” (singular), no “en nombres” (plural). Las tres personas comparten un único nombre divino, porque son un solo Dios.
Este es uno de los textos más claros sobre la Trinidad: las tres personas aparecen simultáneamente en lugares diferentes, probando que son personas distintas.
Pablo naturalmente incluye las tres personas en su bendición, mostrando que para los primeros cristianos la Trinidad era una realidad práctica, no solo teológica.
“Hay tres personas vivas pertenecientes a la Deidad celestial; en nombre de estos tres grandes poderes: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo — son bautizados los que reciben a Cristo por fe viva.” — Ellen G. White, Evangelismo, p. 615
La Trinidad en el Antiguo Testamento
“Elohim” es la forma plural de “El” (Dios). Aunque se usa con verbos en singular (indicando un Dios), la forma plural sugiere una pluralidad dentro de la divinidad, algo que el Nuevo Testamento revela plenamente.
“Hagamos… Nuestra imagen” — pronombres plurales usados por Dios para Sí mismo. Esto no es el plural mayestático (los reyes hebreos no usaban esta forma); es una indicación de la pluralidad de personas en la Divinidad.
Unidad y Distinción
Jesús ora al Padre (dos personas distintas). Jesús promete enviar “otro Consolador” (una tercera persona distinta). No son la misma persona, pero son el mismo Dios.
La misma palabra “uno” (hen) se usa para describir la unidad que Jesús deseaba para Sus discípulos. Así como los discípulos son personas distintas que pueden ser “uno,” también el Padre e Hijo son personas distintas que son “uno” en esencia divina.
Analogías Útiles (y Sus Limitaciones)
Ninguna analogía es perfecta, pero algunas pueden ayudar:
La analogía del agua (H₂O) sugiere que Dios a veces es Padre, a veces Hijo, a veces Espíritu — lo que es herejía (modalismo). ¡Pero en el bautismo de Jesús, las tres personas aparecen simultáneamente!
Mejores analogías:
- Sol, luz y calor: Distintos pero inseparables, emanando de la misma fuente
- Mente, ideas y expresión: Una persona con múltiples dimensiones
- Largo, ancho y alto: Tres dimensiones de una sola realidad espacial
Todas las analogías fallan en algún punto. La Trinidad es única; no hay nada en el universo creado exactamente como ella.
“No hay palabras humanas que definan plenamente la Trinidad, y por lo tanto debemos aceptar lo que la Revelación nos enseña con humildad, reconociendo las limitaciones de nuestra mente finita.” — Comentario de Teología Adventista
El Misterio Permanece
La Trinidad permanece un misterio, no porque sea irracional, sino porque excede nuestra capacidad de comprensión. Podemos conocer lo suficiente para creer y amar, pero nunca conoceremos a Dios exhaustivamente. Y eso es apropiado: un Dios que cupiera en nuestra mente no sería digno de adoración.
¿Y Ahora?
La doctrina de la Trinidad tiene implicaciones prácticas:
- Adoración: Adoramos un Dios en tres personas; Padre, Hijo y Espíritu merecen igual honor.
- Oración: Podemos orar al Padre, en nombre del Hijo, por el poder del Espíritu.
- Salvación: El Padre planeó, el Hijo ejecutó, el Espíritu aplica — las tres personas trabajan juntas para salvarnos.
- Comunión: El Dios trino es relacional en Su propia naturaleza; también fuimos creados para relaciones.
Acepto la doctrina bíblica de la Trinidad: un solo Dios en tres personas — Padre, Hijo y Espíritu Santo. Aunque no comprendo completamente este misterio, creo lo que la Biblia revela y adoro al Dios trino con todo mi corazón.