La Biblia como regla de fe y práctica
Las Escrituras deben orientar la doctrina, la experiencia espiritual, las decisiones y la vida cristiana.
Decir que la Biblia es regla de fe y práctica significa que no sirve solo para inspiración ocasional. Orienta lo que creemos, cómo evaluamos las experiencias espirituales y cómo vivimos delante de Dios.
Esto no disminuye la importancia de los maestros, la comunidad o la tradición. Pero los coloca a todos bajo el examen de las Escrituras.
La Palabra corrige nuestras preferencias
Es posible usar lenguaje religioso para defender preferencias personales. La Biblia nos llama a hacer el camino inverso: permitir que la Palabra corrija nuestras ideas.
Esto exige humildad. El estudiante sincero no busca solo textos que confirmen lo que ya piensa. Aprende a escuchar el conjunto de las Escrituras.
La experiencia necesita discernimiento
No toda emoción intensa es dirección de Dios. No toda tradición antigua es fiel. No todo argumento popular es bíblico. La Palabra ofrece criterio para discernir.
Cuando la Biblia gobierna la fe, el cristiano encuentra seguridad. La verdad deja de depender de modas, presiones u opiniones cambiantes.
Continúa estudiando
Lee La Biblia Enseña para comenzar una secuencia organizada de temas fundamentales a partir de las Escrituras.
Continúa estudiando
La Biblia Enseña
Un curso completo sobre las enseñanzas fundamentales de las Escrituras
Leer el estudio bíblicoArtículos relacionados
La iglesia es cuerpo de Cristo, no solo una institución
La Biblia presenta la iglesia como comunidad llamada por Cristo para adoración, discipulado, servicio y misión.
La creación no es un detalle: es fundamento de la fe bíblica
La doctrina de la creación sostiene la dignidad humana, el sábado, la adoración y la confianza en el Dios Creador.
Unidad cristiana no es uniformidad: es vida en Cristo
La unidad bíblica nace de la fe en Cristo, de la verdad y del amor, no de la negación de las diferencias personales.
¿Por qué confiar en la Biblia?
La Biblia no es solo un libro religioso antiguo. Se presenta como la Palabra de Dios escrita para orientar la fe, el carácter y la salvación.