Crecer en Cristo no es vencer solo
El crecimiento espiritual ocurre por la permanencia en Cristo, por la Palabra, por la oración y por la actuación del Espíritu Santo.
Muchas personas comienzan la vida cristiana por la fe, pero después intentan continuar solo con la fuerza de la disciplina. La Biblia presenta otro camino: crecer en Cristo es permanecer en Él.
Esto no vuelve pasiva la vida cristiana. El cristiano ora, estudia la Biblia, confiesa pecados y elige obedecer. Pero todo esto ocurre en dependencia de la gracia, no en autosuficiencia.
Permanecer es más profundo que intentar
Jesús comparó a Sus seguidores con ramas unidas a la vid. La rama no produce vida por sí misma. Fructifica porque permanece unida a la fuente.
Esta imagen corrige dos errores: pensar que Dios lo hará todo sin nuestra respuesta, o imaginar que podemos vencer sin comunión con Cristo. La vida cristiana es relación diaria.
El crecimiento incluye conflicto y restauración
Crecer no significa no enfrentar nunca más tentaciones. Significa aprender a responder a Dios con más sinceridad, depender del Espíritu y levantarse por la gracia cuando hay caída.
La madurez aparece en humildad, dominio propio, amor, fidelidad y deseo de servir. No es teatro religioso. Es fruto de la presencia de Cristo.
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Lee Gracia Salvadora para estudiar cómo la gracia no solo perdona, sino que también enseña al cristiano a crecer en una vida con Dios.
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Gracia Salvadora
Un viaje transformador a través de la gracia de Dios, desde la cruz hasta el corazón de una relación real con Jesús.
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